Hablar de los tipos de TCA no es solo hablar de etiquetas clínicas, sino de realidades complejas y profundamente humanas. En consulta, recibimos a muchas personas que han estado en silencio durante años, creyendo que su malestar con la comida y el cuerpo era “normal” o que no era “tan grave”.
Los trastornos alimentarios no siempre son visibles, pero sí se sienten: en la relación con una misma, en la culpa después de comer, en el miedo constante a perder el control, en la obsesión con el cuerpo, en la necesidad de esconderse. Y, aunque existen distintos diagnósticos, lo importante es comprender que todos merecen atención y acompañamiento.
Hoy te hablamos de los principales tipos de trastornos de la conducta alimenticia, con un lenguaje claro, sin tecnicismos innecesarios, y sobre todo, desde un lugar seguro, libre de juicio.
¿Qué son los Trastornos de la Conducta Alimentaria?
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria son alteraciones persistentes en la forma en que una persona se relaciona con la comida, el cuerpo y el control. No se trata simplemente de “querer adelgazar”, sino de síntomas profundos que reflejan emociones difíciles de sostener: miedo, ansiedad, vacío, inseguridad o una necesidad intensa de validación.
Aunque cada caso es único, todos los tipos de TCA comparten un mismo eje: afectan la salud emocional, física y relacional de quien los padece. Y muchas veces, surgen como una forma de intentar lidiar con el dolor.
Principales tipos de TCA
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) no son simplemente “problemas con la comida”, sino manifestaciones profundas de malestar emocional, dificultades de autoestima, control, identidad o vínculos. Cada uno se expresa de formas distintas —desde la restricción extrema hasta los atracones o la evitación sensorial—, pero todos comparten un impacto significativo en la salud física, mental y social de quienes los viven. Comprender sus matices es fundamental para detectarlos a tiempo y acompañar adecuadamente a la persona que los atraviesa.
1. Anorexia nerviosa
La anorexia se caracteriza por una restricción alimentaria extrema, miedo intenso a subir de peso y una percepción distorsionada del propio cuerpo. Quienes la padecen suelen verse con sobrepeso incluso cuando están muy por debajo de un peso saludable.
No es solo “dejar de comer”: es un intento de controlar algo cuando todo lo demás parece fuera de control. Es una lucha silenciosa, muchas veces escondida tras hábitos “saludables” o perfeccionismo extremo.
2. Bulimia nerviosa
La bulimia implica episodios de atracones (ingesta excesiva de comida en poco tiempo) seguidos de conductas compensatorias como el vómito, el uso de laxantes o el ejercicio excesivo.
A diferencia de la anorexia, en la bulimia el peso puede estar dentro de rangos normales, lo que dificulta su detección. Pero el sufrimiento es real: sentimientos intensos de culpa, vergüenza y miedo a ser descubiertx suelen acompañar estos ciclos.
3. Trastorno por atracón
Este es uno de los trastornos alimentarios más frecuentes y menos diagnosticados. Consiste en episodios repetidos de ingesta excesiva sin conductas compensatorias posteriores.
Quienes lo viven suelen sentirse fuera de control durante el atracón, comiendo incluso sin hambre o hasta sentir dolor físico. Después, aparece la culpa, el rechazo hacia unx mismx y el aislamiento.
4. Evitación o restricción de la ingesta de alimentos (ARFID)
Este tipo de TCA afecta a personas que restringen la ingesta no por miedo al peso, sino por aversión a las texturas, colores, olores o por experiencias negativas pasadas (como atragantamientos). Suele diagnosticarse en la infancia, aunque también puede persistir en la adultez.
No se trata de “ser tiquismiquis” con la comida, sino de una relación limitante que puede afectar el desarrollo físico y emocional.
5. Pica y rumiación
La pica consiste en la ingesta persistente de sustancias no nutritivas (como tierra, tiza o cabello), mientras que el trastorno de rumiación se manifiesta con regurgitación repetida de los alimentos.
Aunque menos conocidos, estos tipos de TCA requieren evaluación profesional para descartar causas médicas y trabajar en un tratamiento adaptado.
6. Otros TCA especificados (TCA no especificado / OSFED)
Este grupo incluye personas que presentan síntomas significativos de un TCA pero no cumplen todos los criterios de un diagnóstico “clásico”.
Ejemplos de OSFED:
- Anorexia nerviosa atípica (pérdida de peso significativa sin llegar a un peso bajo).
- Bulimia con episodios menos frecuentes.
- Atracones con menor duración o frecuencia.
- Conductas purgativas sin atracones.
💡 Este grupo representa un alto porcentaje de los casos reales, por lo que podría ser interesante incluirlo en el artículo si quieres reflejar mejor la diversidad clínica.
7. Síndrome del comedor nocturno (NES)
🌙 Caracterizado por ingesta excesiva por la noche o tras despertarse, con disminución del apetito por la mañana.
No está oficialmente reconocido como TCA en algunos manuales, pero sí se estudia cada vez más por su impacto clínico.
8. Síndrome de alimentación selectiva (extremadamente restrictiva)
Frecuente en población infantil o personas neurodivergentes. Similar al ARFID, pero no siempre cumple todos sus criterios.
¿Y qué pasa con la ortorexia o la vigorexia?
Aunque no están oficialmente reconocidos en todos los manuales diagnósticos, la ortorexia (obsesión por comer “sano”) y la vigorexia (obsesión por el ejercicio y el aumento de masa muscular) son expresiones muy presentes en consulta.
La rigidez, el control excesivo, la ansiedad al “salirse de la dieta” o la necesidad de entrenar compulsivamente, pueden esconder un profundo malestar emocional y una relación dañada con el cuerpo.
No necesitas encajar en una etiqueta para merecer ayuda
Muchxs pacientes nos preguntan: “¿Tengo un TCA o solo estoy mal con la comida?” La respuesta es: si tu relación con la comida o el cuerpo te hace sufrir, limita tu vida o te genera culpa, mereces ayuda, tengas o no un diagnóstico claro.
En nuestro espacio en Granada y online, muchas personas han llegado sin saber que lo que vivían tenía nombre. Lo más importante no es encajar en una categoría, sino entenderte mejor y empezar a cuidar de ti con compasión.
Cómo puede ayudarte la terapia para TCA
Gracias a la ayuda de nuestras psicólogas especialistas en TCA en Granada y Online, puedes:
- Identificar el origen emocional de tu malestar.
- Romper patrones automáticos de culpa y autocastigo.
- Mejorar tu relación con el cuerpo desde la aceptación y la ternura.
- Aprender herramientas para gestionar la ansiedad sin recurrir al control alimentario.
- Reconstruir una conexión segura contigo mismx.
Trabajamos desde un enfoque integrador, cálido y humano. No nos centramos solo en los síntomas, sino en todo lo que hay detrás. Sabemos que hablar de comida es, muchas veces, hablar de dolor, de autoexigencia, de sentirse invisiblx o desconectadx.
Comprender es el comienzo del cambio
Los tipos de TCA son diversos, y cada persona los vive de una forma única. Lo más importante es que no estás solx: existe un camino posible, y puedes empezarlo hoy.
No necesitas esperar a “estar peor” para pedir ayuda. Y si estás aquí, leyendo esto, quizá ya has cruzado esa fina línea entre el malestar y el deseo de transformarte. Nuestras psicólogas en Granada están aquí para acompañarte.


